THE HAÇIENDA

Resulta que uno está engullido en la rutina de mierda de estos días cuando el glamuroso de
@wearedotore te pega un toque y te menciona Haçienda.
Para los más despistados no hablamos de la agencia tributaria, hablamos de una sala de
conciertos, si no “la” sala de conciertos por excelencia.
Situada en el el 11-13 de Whitworth Street West, al sur del canal de Rochdale en
Manchester, sirvió de inspiración, festejo y de gala para numerosas bandas de distintas
índoles musicales, viviendo su mayor summum en la década de los 90.
Resulta que lo que se escondía tras el accrington brick que componía la fachada curvada de
la Whitworth Street West era una tienda-almacén de constructores de yates. Fue en el 82
cuando Rob Gretton, quien fuera manager de bandas como New Order o los Joy Division y
partner del sello Factory Records, junto al boss del mismo, Tony Wilson, compraron y
construyeron The Haçienda.

The Haçienda Manchester.
Fiesta en The Haçienda.

Inaugurada el 21 de mayo del mismo año, fue diseñada por The Photo Kid (Ben Kelly); un
aclamado diseñador de interiores que ya había trabajado con Sex Pistols incluso había sido
arrestado por la madera junto a ellos (como podéis comprobar se estaban cociendo cosas)
contaba en su estructura con:

Un piso superior donde estaban el stage, la pista de baile, el guardarropa, un bar, un
café y un balcón donde un DJ daba vida a los más fieles del garito, y a los que
pasaban por ahí, que por supuesto repetirían.

El piso de abajo estaba compuesto por “The Gay Traitor”, un cocktail bar llamado así
en homenaje a Anthony Blunt, historiador de arte e informador de UK en la U.R.S.S.
Vamos a la música. Resulta que por aquellas podías ver a New Order, Echo & The
Bunnymen, Cabaret Voltaire o a los mismísimos The Smiths dando conciertos. Son los 80,
la gente está a Michael Jackson, Phil Collins o Madonna (quién en el 84 se pasaría por el
lugar). De cualquier manera se está fraguando una generación de nuevos artistas que junto
a sus oyentes irían creciendo como la espuma. Un joven llamado Noel Gallagher flipaba y
alucinaba con Johnny Marr y Morrisey. Podemos asegurar que la Haçienda tiene parte de la
culpa de que una década después surgiese Oasis.

Hooligans against acid. Casual Connosieur.

Son finales de los 80 y los DJ comienzan a tener protagonismo. Las noches estaban
evolucionando, todo tipo de drogas comenzaban a filtrarse en el garito, las Acid House y las
Raves han llegado dadas de la mano con la música House; Greg Wilson y Hewan Clarke
reventandola principalmente. No por ello se impidió que lo petaran entonces los líderes de la
movida “Madchester” Happy Mondays, Inspiral Carpets y por supuesto los putos Stone
Roses
. Más tarde llegarían grupazos como The Charlatans o Primal Scream.
De cualquier manera, las libran vuelan, ya sea a ritmo de house o de jangle pop, con ácido y
pepas de colores de postre. Desgraciadamente el dinero se pierde por ambas partes, la
gestión del club del momento empieza a ser más que nefasta.
Llegan los 90 y a la espiral de las pérdidas económicas que sufre la Haçienda, la locura e
imparable consumo de drogas que está viviendo la clientela de Manchester, mete un pie el
crimen organizado, la cosa se pone más chunga con el “Gunchester”. Musicalmente darían
sus primeros pasos los hermanos Gallagher, formando la que sería la banda más
representativa del movimiento Britpop, Oasis.

Presentación de Definitely Maybe en The Haçienda. Septiembre del 94, Manchester.

Es emocionante pensar en cómo debían ser aquellas noches de principios de los 90.
Jóvenes de la Mayne Line Service Crew vestidos con sus mejores galas de Lacoste o
Tacchini partiéndose la cara con la Red Army, mientras otros chavales que llevan sin pasar
por casa una semana siguen poniéndose hasta el culo de ácido con perdidos de Berlín, un
matón con chupa de cuero cortando el bacalao, unos entendidos de música critican los
samples del DJ, y los dueños de la disco se llevan las manos a la cabeza, y por qué no, se
unen a la fiesta. No sería de extrañar que Guy Ritchie escribiese un guion basado en The
Haçienda.
28/6/1997, la fiesta Freak cierra las puertas de Haçienda. Spiritualized toca en vivo esa
misma noche. Se seguirán intentando nuevas fiestas post-cierre que derivarán en raves
locas donde prácticamente se acabará destrozando el lugar y disturbios con los Bobbys.
Es 1997. Las Spice Girls reinan con su Wannabe, Eric Cantona se retira en el Manchester
United
y Tony Blair es elegido Primer Ministro. Las cosas están cambiando. No obstante es
innegable el legado que deja la escena de Manchester en la escena musical y artística de
Reino Unido.

Jovenes pasandoselo bien en The Haçienda.

The Haçienda supuso la intrusión de la música electrónica y su consecuente cultura de
masas ligada a los clubs, así como los inicios y apogeos de bandas tan importantes e
influyentes en la música independiente como los Stone Roses, Oasis, The Smiths o Primal
Scream
. O lo que es lo mismo, sirvió de ilusión y esperanza a una nueva oleada de músicos
y artistas de la vieja Cottonopolis que verían en ella la oportunidad de conocer nueva
música y darse a conocer como nuevos músicos.
The Haçienda abrió sus puertas de lunes a domingo, con numerosas fiestas y raves de 24
horas de duración. El ácido, el diseño artístico y la música se quemaron como las alas del
puto Ícaro, no obstante su legado sigue perdurando. Ocuparon el espacio entre el post-punk
y el Britpop, se adelantaron al resto de UK, y fueron los protagonistas de una década de
Madchester, House y sobre todo mucha fiesta.
God bless this acid house!

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