ELEFANTES, HUMO Y ADIDAS POR SUIZA

La semana pasada entre Saltus y Stones, estuve rememorando viejas etapas de mi vida con nuestro colega de We Are Dotore, el cual le está dando una vidilla más que interesante al rollo por estas tierras. Estuvimos recordando mi etapa entre 2014 y 2016 cuando vivía en Suiza y hacía las crónicas de las vivencias por las gradas de aquel país. Hemos querido rescatar una de ellas.

Estacione de tren en Suiza.
Nuestro amigo en la Estación Central de Zurich.

FC Zurich-Thun. Letzigrund Stadion. Partido de la Copa de Suiza 2014. 0-0


Hoy va de Adidas, elefantes y humo. Resulta complicado de entender que cierta persona a la cual le gusta dedicarse en sus “largas” jornadas laborales, a irse de caza de animales orejudos y con trompa, tenga su propia competición. Parece ser, que “su” pueblo está tan orgulloso de él, que en su día decidió crearle una competición y que el fuera el “Cesar” que levanta el dedo hacía arriba y hacia abajo en forma de entrega de un trofeo en un coliseo verde geográficamente acordado por la RFEF. Como siempre, premian las ganancias frente a la esencia. También, parece ser, que no todo el mundo sufre de dicha competición autoimpuesta. Existe un más allá, aunque parezca mentira, el todopoderoso caza animales es muy prescindible en el resto de la vieja Europa, allí nadie impone su nombre.

Me llama la atención, que en el lugar donde vivo actualmente, existan cosas tan sencillas de aplicar, como el derecho del pueblo “no monarquizado” a decidir. Vaya lujo. Parece que en la confederación Helvética, también llamada Republica Federal Suiza, no han elegido el nombre de ningún presidente de los tantos cantones que disponen. No. Es mucho más simple. Al logro de un reto a nivel estatal, le llaman como tal, campeón de la copa de Suiza. 

Far Away Crew.

Pues resulta que tocaba en el día de ayer calzarse las Adidas para estar cómodo en ese hormigón ya antes visitado del Letzigrund Stadion. Lugar donde juega el Fussballclub Zürich y volver a oler de nuevo ese artículo tan caro en mi tierra como es el humo. Un humo igual a 3001€. “Como mola” me dicen por aquí, ha de ser humo de oro… Cerveza, sándwich, y nervios en el ambiente. Camisetas de la Sürkurve, negro, bastante negro, mucho más de lo que vi la otra vez, quizá sea porque es de noche. O quizá, porque así son los hools de por aquí, contundentes. Se nota que tienen dinero para ropa. Mucho Lacoste, Fjallraven o Stone Island. Miradas hostiles. A los hinchas suizos no les van mucho los forasteros, me siento Danny Dier en The Real Football Factories. Out Cast Society (OCS), siento el prejuicio creado en mi mente, sois bastante más de lo que pensaba.

 Entrada al campo, como siempre cacheo, pero con la bendita diferencia de que cierta linterna con llama va en la mano de la gente. Curioso que al entrar te requisen el bocadillo pero te dejen pasar con el pyro.

A todo esto, entre una cosa y otra, por fin entramos en la semifinal de la copa del “…” Suiza, a secas Suiza. Tifo, me preguntan hoy, ¿Hubo tifo? La respuesta ha sido, sí y era de un color especial, muy bien ambientado con el humo. 

Dentro de la Súrkurve.

Bonito ambiente, curva llena, en esta ocasión hay 2 pódiums, nosotros en Gasteiz tenemos 3, y no están nada mal, se les coge ganas de volver a montarlos y mirar a tu grada a la cara, ellos te expresan lo que pasa en el partido mejor que mirándolo.

Parece ser, que en cuanto al nivel futbolístico no me equivoque, sinceramente pienso que juega cualquiera de los últimos 4 equipos de Mandiá y les gana con holgura y jugando bien al futbol.

¡Increíble! Canción motivadora, y resulta la grata sorpresa que con dicho subidón se enciende la primera bengala. El de al lado tiene envidia, enciende otra. La grada entera toma ejemplo, unas 30 velas salen a la luz. Bonito segundo tifo. Llega el último minuto del partido, solo ha habido un cambio, parece de verdad que esté Mandiá entrenando a este equipo…

Bengaleo dentro de la Sürkurve.

Pues resulta que aquí, se juega a un partido y a sorteo. ¡Vaya novedad e Tebas! No predomina la ganancia económica…Tras las 2 prorrogas, que, si es por ellos, llegan a mil prorrogas sin meter un solo gol, llegan los penaltis. 0-0. Cara o cruz, la suerte está echada.


Primer penal. Erra el delantero del FC Thun. Mejor dicho, paradón del arquero “Zuriqueño”. Tras el mismo, el resto de deportistas emulan a Messi y Cristiano y lanzan unos directos a la escuadra alta y baja dignos del mejor boxeador de todos los tiempos. Por ello, 5-4. Queda el último halo blanco de San Pyro. Parece que tenían buena reserva de velas y cigarros. La grada se tiñe de humo. Pica. Gusta. Se disfruta. 

Por último, los jugadores, como la grada se merecen, se acercan a agradecer a la misma los vítores de los largos 120 minutos. Más de uno debería de aprender de ello. No cuesta tanto recorrer 20 metros más hacia adelante.

Gratificante noche de grada. El siguiente capítulo, el cual no voy a narrar, quien quiera que lo viva en primera persona, creo que va de “gatitos”. Domingo 18:15h, Mendizorrotza, Deportivo Alavés – Zaragoza. Mañana tocan Km. Quizá en el largo camino de vuelta me encuentre con alguno de los tantos peregrinos que parece ser que se dirigen a nuestra ciudad. Dicen que es para ver fútbol del bueno… ¡Salud!

By Swiss.

Día de nieve por Suiza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *