EL MOVIMIENTO MOD EN GALICIA: EL VIGO YE-YE. PROTO-POP Y AMERICANAS AJUSTADAS.

En 1969 se fraguaba en los estudios de Track Records el Tommy de The Who, disco que enviaría a los chicos de Pete Townshend al Olimpo de los dioses del Rock & Roll. El movimiento Mod daba sus últimos coletazos en Gran Bretaña llenando colegios y salas de conciertos de sombreros y americanas ajustadas.

La rebelión de la juventud, le llamaban muchos, la eterna dualidad padre-hijo. El modo de protesta se volvió no solo musical, si no estético y de actitud. Ecos de sociedad diría un sociólogo…

Es justo este ecos de sociedad, el nombre del programa radiofónico que Radio Vigo impulsó desde principios de los 60s. El programa no solo sirvió de catalizador de una subcultura, si no que fue el principal impulsor del desarrollo musical de la ciudad Olívica.

En un Vigo en ebullición nos podíamos esperar casi cualquier cosa. Desde los barcos que pescaban lejos de nuestras costas llegaban, en plena dictadura franquista, vinilos junto al pescado. Pese a que podríamos mitificar este hecho, alegando condiciones socio-culturales, no podemos olvidar que este movimiento, del que hoy hablamos, no sería posible sin las esferas más altas de la llamada Sardinocracia, término acuñado por Alvaro Cunqueiro para describir la burguesía marítima de nuestra ciudad.

Cronicas de un Vigo Ye-Ye.

Las malas lenguas cuentan que a ningún padre le hacía gracia que su hijo fuera músico en el Vigo de los 60s, menos si su estética y su música sonaba lejana, “extranjera” decían muchos. Como ocurría en Gran Bretaña, este era un fenómeno de colegio, la juventud de Vigo se reunía en torno a los colegios Compañía de Maria y hermanos Maristas, justamente, donde esta burguesía de la ciudad se mezclaba con una primeriza clase media que buscaba escalar puestos en la extraña pirámide sociológica que envuelve a todas las ciudades industriales.

Fue en el primer piso del número 53 de la céntrica Calle del Principe, donde todos estos nuevos sonidos se aunaron, se mezclaron y construyeron lo que hoy conocemos (o desconocemos) como el sonido Ye-ye.

Grupos como Los Santos, Los Cirios o Las Sink’s buscaban nuevos sonidos electrificados. Estaban claramente influenciados por todos esos vinilos que nos llegaban vía costera desde La Perfida Albion desde Los Beatles, pasando por The Kinks o los antes mencionados The Who. Música de error y ensayo, le llamaría yo; como un niño que trata de reproducir algo que le suena lejano, poco a poco construyeron un sonido único y pionero en el Estado Español.

Música de guateques, antros y tranvias. Vigo estaba a la moda europea: pantalones ceñidos, americanas ajustadas y una actitud juvenil muy cercana a la del movimiento Mod.

Sin apoyo institucional, cultural o económico, la juventud se reunía casi en la clandestinidad para ensayar. Esto le dio siempre un toque subcultural al Vigo Ye-ye. Alejado de los grandes focos que rodearon Vigo en los años 80s.

En Gran Bretaña es bien sabido que los hijos de los Mods, hippies y demás subculturas se revelaron contra sus progenitores y comenzaron a sonar aun más caóticos, aun más provocativos, aun más rebeldes y crearon el Punk.

En Vigo también tuvimos hijos rebeldes, los famosos, los que luego coparon las portadas de todos los periódicos a nivel nacional. Pero, ¿Habría existido la movida Viguesa sin estos padres del Vigo Ye-ye?.

Permiteme que lo dude.

En la música, como en la economía todo son fases, procesos y reacciones. Hegel le llamó la dialéctica del amo y el esclavo. Por ello, en Vigo deberíamos estarles eternamente agradecidos a estas personas por sentar las bases de una subcultura que posteriormente nos sirvió para entender muchos de los procesos que rodearon las salas de ensayo, los antros y los pubs en los años 80s. En cierta forma, la cultura del Vinilo, del aprecio a la música y de la continua búsqueda de sonidos nuevos nos viene dada por estos, más de 100 grupos que se formaron en la ciudad entre los 50s y los 60s.

Cada cierto tiempo se intenta homenajear este movimiento. Las salas de Vigo acogen conciertos-homenaje a muchas de estas bandas. Incluso en alguna Jam session podías encontrarte a Carlos Bordallo cantante y vocalista de Los Diavolos, versionando algún hit de los Beatles.

En algún lugar perdido de internet, Francisco Alvarez Bao, también miembro de Los Diavolos escribió esto:

Corría el año 1964…en Vigo. ¡Y todo cambió!

The Beatles habían transformado nuestra vida de estudiantes, y cinco colegas del Instituto decidimos aprender música de oído y formar un grupo, y ¡hala! Los Diávolos, imitando a los cuatro de Liverpool. Con toda la jeta.

Vigo llegó a tener veintitantos grupos y se le conocía como el Liverpool español. ¡Ni en Madrid!

Lo pasamos pipa actuando aquí y allá, con gran “éxito”. Incluso ganamos dinero para pipas.

Después se transformó en Los Zuecos, el primer disco, de manos de Sara Montiel, y finalmente en Revólver.

La formación original : Carlos Bordallo, Pepe Bordallo, Ernesto Bao, Jorge Piñeiro y yo.

¡Buenos tiempos para la lírica! Y la esperanza, que se truncó en los 80 con la música gilipollas y discotequera, porque con la droga y la movida…¡qué s daba la partitura!”

Qué razón tenias, Francisco.

DONT FORGET THE RIOTS!

Mr Parkas.

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