EL MOVIMIENTO MOD EN EUSKAL HERRIA

En estos tiempos de pandemia, sin poder ir al fútbol, conciertos o cualquier tipo de espectáculo, es un buen momento para echar la vista atrás. Las calles de nuestras tierras esconden historias, muchas de ellas jamas contadas. Para darle comienzo a este blog traemos anécdotas a ritmo de riffs de guitarra y aroma a cerveza.

Como todos sabemos, en la década de los 60, de la mano de unos jóvenes amantes de la ropa y la música surgió el movimiento Mod en el Reino Unido. Mas adelante, cuando llega el Revival Mod, o su supuesto resurgimiento, nos vienen a la cabeza grupos como The Jam, los polos de Fred Perry o los vaqueros Levi´s. Las parcas largas y las Vespas o Lambrettas eran la obsesión de estos. Este resurgir tiene muchas similitudes con la cultura casual que tanto nos gusta. Sin ir más lejos, podríamos decir que los casuals de los 80 eran los nuevos mod, mods vestidos con ropa deportiva. Recordemos que en este blog nos interesa todo lo relacionado con la cultura futbolera.

Estetica casual de los años 80.
Estética casual de los 80.

Tenemos el placer de contar con un elegante amante de la música, que a su vez, es alavesista hasta la médula, como yo. Estaba seguro de que tendría muchas cosas interesantes que contarnos, y no me equivocaba. De su mano, le daremos un repaso a la época en la que este movimiento llega a Euskal Herria.

Para entender la tesitura, tenemos que remontarnos a la década de los 80, época en la que nuestro amigo tenía 15 años. El Rock Radical Vasco sonaba con fuerza y la heroína estaba en cualquier esquina. Era frecuente encontrarte con punkis, kinkis o heavies. Pero también había lugar para una corriente diferente de la que no se ha hablado tanto por estas tierras. Un movimiento que nuestro protagonista llevaba en las venas y sería durante años más que un estilo de vida.

De pronto, llegaron los amantes del estilo británico a nuestra ciudad, Gasteiz. Había unos cuantos jóvenes que iban a pasar los veranos a Inglaterra con el objetivo de aprender Inglés, algunos volvieron cambiados, maravillados por algo diferente nunca antes visto por aquí. Uno de estos jóvenes fue nuestro amigo Raúl.

Jóvenes mods vascos en la concentración de Miranda, 1987.

Como podemos imaginar, eran otras épocas, no había facilidades para comprar ropa, ni tampoco las mejores condiciones económicas, pero nuestro protagonista estaba convencido de esta cultura y quería lucir sus mejores galas de una forma u otra, y más aún en los festivales que tanto le gustaban. Los mods iban trajeados a las concentraciones de las que hablaremos más adelante, y para ello, cogían los trajes de los abuelos y los ajustaban a sus medidas, este era sin duda el auténtico Mod-Fit. Antes de llegar a la década de los 90, se hacían pedidos por correo a Londres, pero nunca podías tener la certeza de que la ropa o los discos llegaran, por lo tanto, muchas veces era tirar el dinero. Aun así, esta gente ansiaba vestir elegante. Y así pasaron los años hasta que Raúl se pudo comprar sus primeros vaqueros.

En un principio esto era una cosa de pijos, de aquellos que podían permitirse estudiar en el extranjero, pero más adelante estos se quedarían a un lado, y se abriría paso el núcleo duro, los de verdad. Estos últimos, entendían este movimiento como algo estricto y gente de todos los barrios se unió, hasta llegar a ser unos 50. No era fácil entrar, tenías que ser autentico, y nunca ibas a ser mod, hasta que los demás te consideraran como tal.

Estos jóvenes no callejeaban demasiado, y lo que les gustaba era ir a las discotecas, donde podían poner durante un corto tiempo alguno de sus discos y bailar despreocupados. Revival Mod a todo volumen.

Pero lo que más les gustaba era ir a las concentraciones de fuera, los vascos siempre juntos. Allí es donde sus oídos se deleitaban con nueva música, ya que a Gasteiz no llegaba con facilidad, no había tiendas de discos y la única oportunidad era comprar en Madrid o Barcelona si no querías pedir algo por correo y jugártela.

Los chicos de las parcas no eran muy bien vistos por las calles de Vitoria, y muchas veces mantuvieron disputas con otros jóvenes. Les tachaban de pijos y fachas, cosa que nuestro amigo nunca entendió, ya que mostraban la ikurriña con orgullo y había mucho abertzale entre sus filas. Les toco pillar en mas de una ocasión, pero fue ahí cuando vieron la necesidad de hacerse fuertes en grupo y empezaron a ganarse el respeto en la calle. Podríamos decir que aquellas escenas de la famosa película Quadrophenia también pudieron verse por las calles de nuestra ciudad. Llegando incluso a ver navajas de por medio en alguna ocasión. Nuestro protagonista recuerda aquellas historias como algo absurdo a día de hoy, pero era lo que había en esa época.

Escena de la película Quadrophenia, 1979.

Mas adelante, estos empezarían a crear sus propios eventos, llamados Concentración Mod Cantábrica. Alquilaban un local y organizaban conciertos y fiestas, lo que significaba siempre una pérdida de dinero, pero esa era la actitud, la pasión, solo querían darle una chispa a la cultura. Desgraciadamente nuestro amigo tiro hace unos pocos años todos los fanzines y carteles que guardaba de la época, cosa de la que se arrepiente a día de hoy. Sin duda compartimos que serían un tesoro.

Desde los 18 años se empezaron a mover con su scooter, iban a las concentraciones de fuera. Raúl se alejaría un poco de este movimiento al entrar en la universidad, pero sus amigos se convirtieron en auténticos Scooter Boys, y empezaron a organizar festivales de Soul.

Por desgracia, nuestro amigo era el único alavesista de su entorno, corrían malos tiempos para el club en tercera división, y solo los verdaderos hinchas acudían a a nuestro templo, Mendizorrotza. Es por esto que Raúl siempre ha acudido por su cuenta, eso si, viviendo el fútbol a su manera.

Pancarta alavesista Awaydays, Vallekas.

ENTREVISTA A RAUL

¿Como te definirías?

Hoy en día me considero una especia de “Anglobasque”, mi estilo ha ido cambiando durante los años, pero sigo siendo un amante de la moda british. Eso sí, cuando era joven, era un mod de los pies a la cabeza.

¿Cuándo y porque empezó tu devoción por esta cultura?

Así como algunos jóvenes iban a Inglaterra a estudiar Inglés, yo iba a Irlanda. Fue en Dublín, en O’Connel Street, donde veía a los mods concentrados con esas scooter plagadas de espejos, haciendo su tan conocido pose. Por otra parte, Dublín estaba lleno de tiendas de discos y empecé a escuchar más y más música de este género. Obviamente era un sueño poder ver algo así en Gasteiz.

Al igual que los irlandeses llevaban la clásica diana con sus colores, nosotros los euskaldunes la lucíamos con los nuestros.

¿Hasta qué punto es importante la estética?

La estética es imprescindible para el mod, pero todo tiene que ir de la mano. Estética, actitud y fe en el movimiento junto a cultura musical. El que no era de verdad, lo llamábamos plástico.

¿Es un estilo de vida?

Sin ninguna duda, es algo que condiciona tu día a día, no solo algo que permanece en tu cabeza durante el fin de semana.

¿Teniendo en cuenta que también eres amante de la cultura casual, como ves la escena en Euskal Herria?

En la década de los 80 eramos cuatro gatos quienes conocíamos esta cultura, yo y algún mod mas si acaso. Siempre me ha parecido interesante, y a mis 49 años lo miro con buenos ojos. Por lo tanto me alegra la escena que hay hoy en dia. Ver “Perry boys and girls”, Adidas Trainers, smock jackets y demas ropa en las gradas de Mendizorrotza me parece brutal. No hay mas que ver a mi sobrino y sus amigos, quienes van a la grada de Iraultza y ya han empezado a lucir este tipo de prendas. La escena esta sin duda en su punto algido. De todos modos, dejando a un lado las broncas, me gusta ser un smart casual. Se trata de futbol, música, trainers y amistad . Aun asi, espero que por encima de todo la escena casual tenga una larga vida en Euskal Herria.

¿Cuáles son tus marcas de ropa favoritas?

Pretty Green, Fred Perry, Lyle & Scott o M.A. Strum son mis favoritas, como bien he dicho mi estilo se ha casualizado hoy en día.

¿Como las consigues?

Por internet, por supuesto, aquí en Gasteiz no hay mucha oportunidad de conseguir algo decente, por lo tanto, no me queda otra.

¿Tienes alguna scooter a día de hoy?

Si, tengo 3. Me escapo con ellas siempre que puedo.

Lambretta scooter.

Raúl conduciendo su Lambretta.

¿Alguna experiencia en el extranjero?

Una vez siendo maduritos, hemos cogido las scooter y nos hemos ido al Isle of Wight scooter Rally varias veces, también al Brighton Mod Weekender. Pero creo que ya me estoy haciendo mayor para estos trotes, ya no llevo bien eso de estar 3 días de fiesta y volver de “gaupasa” al trabajo jaja.

 ¿Nos podrías recomendar alguna lectura o libro?

Mencionare un par de libros que me gustaron mucho.

Nick Hornby (1992), Fiebre en las gradas.
J.L. Carr (1992), Como llegamos a la final de Wembley.

¿Alguna canción?

Es difícil elegir una, te diré dos que de alguna manera relaciono con el futbol:

Saturday‘s kids – The jam

Travellers Tune – Ocean Colour Scene

¿Habrá alguna banda como Oasis, The Jam o Stone Roses en el futuro?

Si, estoy seguro de ello. Así como podemos decir que el movimiento casual son los mods del futbol, después del Revival Mod surge el Britpop, que si va de la mano con los hinchas del futbol. Al igual que en esta última evolución, creo que volverá a ocurrir algo parecido. Se creará un nuevo género musical que vaya de la mano con una nueva estética, pero siempre teniendo en cuenta los orígenes.

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